Cuando la explosión de la primavera es inminente,
Cuando la mañana se despierta con el trino de los pajarillos,
Cuando el sol de la mañana suaviza el fresco de la noche,
Cuando el olor a flores se respira en el aire,
Cuando el día es mas luminoso y el aire mas puro,
Cuando el bullicio de las gentes del pueblo se nota más intenso,
Cuando el olor a incienso impregna las calles de Castillo,
Cuando el ronco sonido de tambores hace temblar los cimientos de la vida,
Cuando solo queda esperar que la sentencia se cumpla un año más,
Cuando la presencia en nuestras calles de la Pasión se palpa,
Cuando las lagrimas de la dolorosa se convierten en gotas de rocío de la mañana,
Cuando el Nazareno castillero estremece el alma de sus paisanos,
Cuando la esperanza de la resurrección llena de gozo los corazones,
Cuando renace la luz el Domingo de resurrección tras la oscuridad,
Cuando la vida triunfa una vez mas sobre la muerte,
Entonces una vez mas es Semana Santa en Castillo de Locubin, y el dolor y la muerte de Jesús y nuestra fe en su gloriosa resurrección ha vuelto a salvarnos de las tinieblas una vez más.
Autor: Antonio Rosales - 2003